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Sobre los Goyas y Corbacho

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Sobre los Goyas y Corbacho

 

Lo reconozco. Soy culpable. Ayer vi los Goyas. Y eso que me podía haber escabuido, pero en el fondo tengo un cariz masoquista que hace que me interese por los premios patrios.

 

Lo primero es la gala en general y Corbacho en particular. Corbacho tiene sentido del espectáculo, es innegable. Corbacho tiene unas ideas cojonudas y una visión de talento irreprochable pero... a mi opinión él no sabe llevarlas a cabo. No es suficientemente divertido, ni cae simpático, ni es agradable y en último lugar es feo. Es decir que no conecta con el público, y eso lo acusó de sobre manera los últimos Homo Zappings, su Peta Zetas e incluso sus apariciones en Benafuente. El msmo chiste (y muchos de él son muy buenos) dichos por él suenas planos y casi grotescos, y dichos por alguien como Paco León o incluso Santi Millán suenan naturales y descojonantes. ¿Es Corbacho mal comunicador? Mayormente sí. ¿Es malo? Para nada, tiene una acidez y un sentido del humor y sobre todo del espectáculo que ya quisieran para sí muchos son la mayoría.

 

Por eso los palos no deberían ser solo para Corbacho que ha hecho lo que le encargaron y punto, sino para un montón de gente que ha dado el visto bueno a sus ocurrencias.

Los que entregaban los premiso eran los que eran, y estaban los que tenían que estar. Amén de ese gran Alberto Iglesias dando el Goya a la banda sonora. Todos trajeados y ellas guapísimas o por lo menos lo intentaron, que ya es mucho más de dónde estábamos hace 5 años. El problema es el guión en sí, que no había, hacer salir a un montón de actores a decir "los nominados a mejor dirección artística son..." Por lo menos podían decir unas breves líneas introductorias como "este año los directores de fotografía han recreado la España franquista y blablá". Dar un poco de entidad y prestigio al asunto. Que vale, una cosa es dar ritmo y otra diferente lanzar los premios a la platea como casi hacen con los cortometrajistas.

 

A mi personalmente no me resulta gracioso ver a Corbacho travestirse cada dos por tres, me parece que falta el respeto a la gala para hacer de ella un circo como quedó demostrado varias veces. Pero puede ser personal, por eso tampoco me gustan los mroancos.

 

Con los interminables discursos no se puede hacer nada, es algo con lo que hay que tragar. Para mi el mejor el de Sergio G. Sánchez que al menos me despertó del hastío, el inconexo y emocionado discurso de Landa y el de Maribel Verdú me gustaron. Alberto San  Juan todavía no sabe cuando callarse, aunque gracias a Dios esta vez no era el presentador de la ceremonia y al fin y al cabo, su tiempo de libertad que lo utilice como le de la gana.

 

El reparto de premios... pues ya me disgustaron las nominaciones, pero no premiar a Belén Rueda... seamos objetivos el 80% de El Orfanato es ella, por muy mal que me caiga, está sublime, dramática, desesperada y terrorífica, la crítica americana se ha quedado sin habla y el que aquí escribe también. No es que la apoteósica Maribel Verdú no lo merezca, pero al lado de Belén Rueda como el pasado año al lado de Penélope Cruz a mi juicio no había color. Injustificada ausencia de la fotografía de El Orfanato o de más categorías para REC y La Soledad que se llevaron lo que pudieron y es bastante, pero hay que ser más consecuente hasta a la hora de nominar (lo de López de Ayala es de juzgado de guardia)

 

En resumen que la gala ni me gustó ni me disgustó (y es bastante), pero hay que dar seriedad y profesionalidad que no están reñidas con el humor. De momento vamos tirando, mejor esto que otro de los coñazos interminables de antaño. Y que vuelva la categoría "mejor película europea"

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